Meriendas saludables en el embarazo

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meriendas saludables en el embarazo

Durante el embarazo, tu cuerpo trabaja más que nunca. Las necesidades nutricionales aumentan, las hormonas cambian semana a semana, y el hambre —o la falta de él— puede aparecer en los momentos menos esperados. Por eso, las meriendas saludables durante el embarazo no son un capricho: son una herramienta nutricional clave.

En este artículo te explico qué comer entre comidas según cada trimestre, qué nutrientes no pueden faltar, y cómo manejar las náuseas, los antojos y el hambre constante sin comprometer tu bienestar (para no engordar de más) ni el del bebé. Realizar meriendas saludables en el embarazo puede ayudarte a contrarrestar estas sensaciones y ayudarte a mantener una alimentación equilibrada y balanceada. Y si tienes miedo a engordar, te recomiendo leer mi articulo sobre el aumento de peso durante el embarazo.


Muchas mujeres llegan al embarazo pensando que solo importan las tres comidas principales. Pero en la práctica, fraccionar la alimentación en 5 o 6 tomas al día tiene beneficios reales:

  • Estabiliza el azúcar en sangre, previniendo la fatiga y los mareos.
  • Reduce las náuseas, especialmente en el primer trimestre, al evitar que el estómago quede vacío.
  • Garantiza un aporte continuo de nutrientes al bebé a lo largo del día.
  • Controla los antojos sin restringir ni culpabilizarte.

La clave no es picar cualquier cosa: es elegir meriendas que aporten valor nutricional real.


meriendas saludables en el embarazo

Si tenemos dificultad para comer, es importante buscar a incluir estos nutrientes en cada una de las comidas. Por esta razón, al realizar meriendas debemos buscar a que estas sean meriendas saludables y que se adapten durante el embarazo a cada etapa en cuanto a la cantidad y a la calidad de las mismas.

Antes de ver las ideas concretas, repasemos qué nutrientes son prioritarios durante el embarazo y por qué importan en tus tentempiés:

Calcio: esencial para la formación ósea del bebé. Si no consumes suficiente, tu cuerpo lo tomará de tus propios huesos. Fuentes: yogur, queso fresco, almendras, bebidas vegetales enriquecidas.

Ácido fólico: fundamental en el primer trimestre para prevenir defectos del tubo neural. Fuentes: aguacate, legumbres, frutas cítricas, vegetales de hoja verde.

Hierro: las necesidades se duplican durante el embarazo. La falta de hierro es la causa más común de anemia gestacional. Fuentes: frutos secos, semillas de calabaza, pan integral.

Yodo: necesario para el desarrollo neurológico del bebé. Fuentes: lácteos, huevo, pescado blanco (cocinado).

Ácidos grasos omega-3 (DHA): apoyan el desarrollo cerebral del bebé. Fuentes: nueces, semillas de chía, lino molido.

Proteína: importante para el crecimiento de tejidos. Fuentes: huevo duro, yogur griego, queso fresco, hummus.


Las necesidades cambian en cada etapa del embarazo. Aquí te dejo algunos ejemplos snacks saludables según el momento en que estás:

Este es el trimestre de las náuseas, los vómitos matutinos y la aversión a ciertos alimentos. El objetivo de las meriendas no es comer mucho, sino comer bien lo poco que toleras.

Ideas de meriendas:

  • Galletas de arroz con aguacate y sal marina — fáciles de digerir, con grasas saludables y ácido fólico.
  • Pera o manzana con mantequilla de almendra — frutas suaves con grasa y proteína para saciar.
  • Yogur griego natural con un chorrito de miel — calcio y probióticos que ayudan al sistema digestivo.

💡 Consejo para las náuseas: come algo pequeño antes de levantarte de la cama. Un par de galletas de arroz o una tostada seca puede marcar la diferencia en cómo empiezas el día.


Las náuseas suelen mejorar y el apetito regresa. Es el trimestre de mayor crecimiento fetal, por lo que las meriendas deben ser más nutritivas y variadas.

Ideas de meriendas:

  • Hummus con bastones de zanahoria, pepino y pimiento — proteína vegetal, hierro y vitaminas.
  • Yogur griego con arándanos y avena — calcio, antioxidantes y fibra.

💡 En este trimestre ya puedes notar más hambre entre horas. No lo ignores: es una señal de que el bebé está creciendo activamente. Come, pero elige bien.


El estómago tiene menos espacio porque el útero ocupa más. Las meriendas deben ser nutritivas, pero sin generar hinchazón ni pesadez. Mejor 3 meriendas pequeñas que 2 grandes.

Ideas de meriendas:

  • Galletas de avena caseras con chocolate negro y nueces — energía sostenida sin picos de azúcar.
  • Kéfir con fresas troceadas — probióticos, calcio y vitamina C.
  • Aguacate con limón y semillas de chía en tostada pequeña — omega-3, ácido fólico y grasas saludables.

💡 Evita meriendas muy saladas en este trimestre: pueden favorecer la retención de líquidos y empeorar la hinchazón en piernas y pies.


No todo lo «saludable» es seguro en el embarazo. Algunos alimentos que en otras etapas de la vida son perfectamente válidos, durante la gestación requieren precaución:

  • Quesos blandos no pasteurizados (brie, camembert, roquefort): riesgo de listeria.
  • Fiambres y embutidos sin calentar: también asociados a listeria.
  • Batidos de frutas con leche cruda o no pasteurizada.
  • Frutos secos si existe alergia familiar conocida: consulta con tu médico.
  • Zumos naturales no pasteurizados en grandes cantidades: pico de azúcar sin la fibra de la fruta entera.
  • Snacks ultraprocesados aunque digan «sin azúcar»: aditivos, sal y grasas de mala calidad.

Los antojos en el embarazo son reales y tienen una base hormonal y emocional. No se trata de ignorarlos, sino de gestionarlos con estrategia:

  1. Primero, hidrátate. Muchas veces la sed se confunde con hambre o antojo.
  2. Pregúntate si tienes hambre real o emocional. Si acabas de comer, probablemente sea emocional.
  3. Busca la versión nutritiva del antojo. ¿Dulce? Dátiles, fruta, yogur con miel. ¿Salado? Hummus, aceitunas, queso fresco.
  4. No te prohíbas nada de forma absoluta. Una pequeña porción de lo que te apetece, de vez en cuando, no arruina tu alimentación.
  • Come cada 3-4 horas para mantener estable el azúcar y las energías.
  • Incluye siempre una fuente de proteína o grasa saludable para mayor saciedad.
  • Prioriza alimentos ricos en calcio, hierro, ácido fólico y omega-3.
  • Adapta las texturas y cantidades a cómo te sientas cada trimestre.
  • Escucha tu cuerpo: cada mujer y cada embarazo es distinto, escuchar su cuerpo es muy importante y siempre contar con la opinión de su médico y/o nutricionista antes de hacer algún cambio en la alimentación.

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